proclama salvaxe 2010

El poeta debe sacar partido de  la eternidad de una aceituna y atravesar con su poema la pastoral de los desiertos e igual que la araña construir su camino en el cielo, tejiendo las calles de palabras y de viento. Nuestra salud se mide cada día entre el amor y la nada buscando locamente los rescoldos en los que ardieron  las pérdidas. Pero la poesía camina desnuda con sus pies de caña, con sus pies de guijarro y no se deja reducir en parte alguna. Mujer en cuya boca besamos el tiempo loco bajo la miga de un pan de luz. Somos portadores de un pozo seco al que tu distancia, amor mío, abastece. Es como el canto de un pájaro que sorprende a la rama de la mañana. Pero no es digno del poeta engañar al cordero. Lo que viene al mundo para no perturbar nada no merece ni consideraciones ni paciencia. Por eso la calle es la protagonista de esta semana de poesía, la calle y sus palabras.

UN SIETE EN LA FRENTE
Estoy viendo la noche caer dormida
sobre la tabla de la tierra muerta
y el muerto de mi cuerpo se despierta
de pie sobre una espada carcomida.
Me siento y ya no voy a toda brida
sentado ya no soy el hombre espuerta
y la luna más triste que una puerta
golpea contra mí contra mi vida.
Me rompo en siete muertes siete mío
mis siete sueños con catorce brazos
hacia el ocho tendido el infinito.
Soy de cristal me rompo si me río
si lloro miro al mundo hecho pedazos
y con un siete en la frente resucito.


La calle es un puchero de garbanzos, un nido de gaviotas estas calles. Un cruce de palabras para llegar a ti, de dirección perdida. La calle se lava con palabras y sus silencios crean el paisaje en el que habita el pobre corazón del hombre. Porque como decía Uxío Novoneyra sabemos que o home pode ser outra cousa, sabemos que ti podes ser outra cousa, bastaría con escoitar a voz da terra, bastaría con ter   como único credo o silenzo da palabra. Esas palabras que me invitan de hora en hora, esas que arden y que van despacio, esas palabras vírgenes o ardientes, dedos del verbo que se empujan fieles a sí mismos al fondo y al sonido. Esas palabras de hambre y de martirio todas van hacia abajo y hacia arriba, aquí las nombro regias como escudos colgando como andrajos de esa almena siempre humana del hombre y de su boca.

Acelga y bolo dátil de la cueva
estrella y frío de la gruta hermano
invierno de jinete en el kilómetro
un lirio lluvia de la mona al nido
oso pava kilate rey del salto
tabla de uva y yerba de la zarza
el albañil que borda su conejo
chino diente de estopa fortaleza
gallo en el huerto y la ilusión del jueves
liebre llantén de música de nardo
obrero con la palma de la kina
ropa suela torta uso vaso yodo
zócalo y bisturí de la metrópoli

CAMINAR POR CAMINAR CANSA, DICE EL AMIGO y así es. El camino se enrosca en el alma del que camina al hacer camino al amar. Amar es nombrar el mundo, dejarse la piel de la mirada en la lengua del que escucha.
EPÍSTOLA A LOS POETAS QUE VENDRÁN

de manuel scorza
Tal vez mañana los poetas pregunten
por qué no celebramos la gracia de las muchachas;
quizá mañana los poetas pregunten
por qué nuestros poemas
eran largas avenidas por donde venía la ardiente cólera.

Yo respondo: por todas partes se oía llanto,
por todas partes nos cercaba un muro de olas negras.
Iba a ser la poesía
una solitaria columna de rocio?

Tenía que ser un relámpago perpetuo.

Yo os digo:
mientras alguien padezca,
la rosa no podrá ser bella;
mientras alguien mire el pan con envidia,
el trigo no podra dormir;
mientras los mendigos lloren de frio en la noche,
mi corazón no sonreirá.

Matad la tristeza, poetas.
Matemos a la tristeza con un palo.
Hay cosas mas altas
que llorar el amor de tardes perdidas:
el rumor de un pueblo que despierta,
eso es mas bello que el rocío.
El metal resplandeciente de su cólera,
eso es mas bello que la luna.
Un hombre verdaderamente libre,
eso es mas bello que el diamante.

Porque el hombre ha despertado,
y el fuego ha huido de su carcel de ceniza
para quemar el mundo donde estuvo la tristeza

Y la tristeza, radiante por radical libre del alma, solo es posible neutralizarla con la alegría de vivir, con la risa, ese antioxidante que nos plagia en los demás el alma, haciendo de la tristeza una materia favorable a la sabiduría, su metamorfosis nos da la medida exacta de la derrota y de la soledad, dos alimentos que compartidos hacen blues el corazón, su capacidad para bombear vida a manos llenas cuando el yo se parte en cachos dando paso a las celebraciones del nosotros. La tristeza, lo terrible de la tristeza es que es particular.

¡Risa! ¡Risa! La risa es todo. La Poesía es risa. La vida es risa. Lo profundo es la risa. Y la risa es el canto de los órganos. La risa es el canto de la materia. Es el sexo del alma.

La poesía es la destilación  de todas las mondas que los golpes dejan.


DE MIGUEL HERNÁNDEZ 
“ YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE TU CUERPO ANTE EL MÍO”

Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda,
limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.

¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.

No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.

Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.

Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.

Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es el día.



Sempre estou a piques de vivir, estou vivo. Imposible vivir sen amar. Sempre estar a punto cando as túas fiestras voan. Hoxe teño o amor subido, vexo todo, tócoo todo, o tacto do corazon ten a palabra, a túa mirada é a pel do mundo.
E o eu queda curto ante a especie bipeda que soñamos camiño de mais vida. E asi facer do estraño o mais familiar da terra.

Siempre estoy a punto de vivir, estoy vivo. Imposible vivir sin amar. Siempre estar a punto cuando tus ventanas vuelan. Hoy tengo el amor subido, veo todo, lo toco todo, el tacto del corazon tiene la palabra, tu mirada es la piel del mundo.
Y el yo se queda corto ante la especie bipeda que soñamos camino de mas vida. Y asi hacer de lo extraño lo mas familiar de la tierra.
Estos dias os invitamos a hacer fuegos de palabras, a volar con la palabra lo que la dinamita envidia, a extender el mantel blanco de la confianza sobre los dias y que la integridad nos sirva las voces recien hechas.

Dejemos el museo, la biblioteca, el aula
sin emoción, sin tierra, glacial, para otro tiempo.
Ya sé que en esos sitios tiritará mañana
mi corazón helado en varios tomos.

Quitémonos el pavo real y suficiente,
la palabra con toga, la pantera de acechos.
Vamos a hablar del día, de la emoción del día.
Abandonemos la solemnidad.

Así: sin esa barba postiza, ni esa cita
que la insolencia pone bajo nuestra nariz,
hablaremos unidos, comprendidos, sentados,
de las cosas del mundo frente al hombre.


Facer lume, ter a lumbre sempre avivada para que ninguén chegue e non saiba onde tender as mans. Hai cousas tan duras na vida que as mans da alma xéanllenos ao desdobrar as esquinas. Que as fogueiras mansas do fame fagan bailar os soños como chamas. Que ninguén pense que por sentarnos á mesa deixamos os fermosos coitelos de mondar a pena, coitelos sempre afiados polos pans e os peixes multiplicados pola dignidade dun neno que debuxa un arbol na boca do alba.
Menos medo, menos obediencia, o mundo enferma ante tanta eficacia. Menos cordura, os saqueadores hana caonvertido nun arma de destruccion masiva, chámana rendibilidade. É magico perderse. E comernos a miguitas de pan camiño da túa casa.
A tolemia é a miseria que a abundancia sementa.
Toda proclama é unha emocion en cachos. Non pode ser doutro xeito, parécese ao berro, pero inmediatamente afástase del e vai cara á musica: é a maxia germinativa da palabra.
Non digamos palabras, hagamoslas, pensemos coas xemas dos dedos. Apartemos a mentira e deixemos que voe a palabra encarnada.


CIUDADANOS DE LA REPÚBLICA DE LA PAZ Y LA LIBERTAD: LA POESÍA QUE OS TRAEMOS ES SALVAJE PORQUE NO LA DOMESTICA NI DIOS!!

 

LA POESÍA QUE NACE EN NUESTROS VERSOS YA PALPITA EN VUESTRO VIENTRE Y LA SOBERAIS CON VUESTRAS LENGUAS Y LA ACARICIAIS CON VUESTRAS MANOS DE RAÍZ Y DE RAYO PODEROSO.

 

CADA AÑO Y ESTE AÑO UNA VEZ MÁS, EN ESTE FERROL VUESTRO, MACHADO SACA UN CÓRNER DESDE LA ESQUINA MÄS POÉTICA DEL MUNDO. ESTÁN AL REMATE RIMBAUD, MIGUEL HERNÁNDEZ Y CARLOS EDMUNDO DE ORY.

(Hernández sangrando)

 

PA PA PA RARARA LA LA LI LI BER TADDDDDD

SAATATA…..

COCOMO UNAR ARARBOL CARNAL

Para la libertad sangro, lucho, pervivo. 
Para la libertad, mis ojos y mis manos, 
como un árbol carnal, generoso y cautivo, 
doy a los ciruj
N GROGROGROGRO LULUCHOCHOCHOCHO

YPER VIVOVOVOVIVOVOVIVO

PARARARA PAPAPARALA LIBER 
TATAT
anos.

Para la libertad siento más corazones 
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas, 
y entro en los hospitales, y entro en los algodones 
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos 
de los que han revolcado su estatua por el lodo. 
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos, 
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan, 
ella pondrá dos piedras de futura mirada 
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan 
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño 
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. 
Porque soy como el árbol talado, que retoño: 
porque aún tengo la vida.

 

EN EL ÁREA DE NUESTRA MEMORIA TIEMBLAN LAS PALABRAS Y EL MUNDO SE NOS CAE ENCIMA UNA Y OTRA VEZ COMO LAS VÍSCERAS DE UN CARNERO CALIENTE; COMOUN ODRE DE VINO Y COMO LOS DADOS SAGRADOS DE MALLARMÉ.

POBRE CANCERBERO, NOS APENA SU MIEDO DE PORTERO ANTE EL PANALTI; PORQUE EL HOMBRE DE LA CALLE, EL POETA CALEIDOSCÓPICO LLEGA ANTE ËL CON LA BOCA LLENA DE PALABRAS PARA REGURGITAR LA VIDA, LA VIDA, LA VIDA  POR TODA LA ESCUADRA.

 

GANAREMOS EL PARTIDO A LA VULGARIDAD; A LOS DEFENSAS DE LO CONFORME, A LOS INTERIORES DEL PODER, A LOS PÚTRIDOS MASAJISTAS DE LOS PODEROSOS.

 

VOSOTROS SOMOS LA ESCUADRA NO VIOLENTA QUE AGITA EL BANDERÍN QUE LES DEJA FUERA DE JUEGO.

 

CON LA BASURA QUE NOS ECHAN, CON SUS PALBRAS GASTADAS, CON LA INMORALIDAD Y EL ENGAÑO, CON LA INJUSTICIA, CON LA POBREZA DE MIERDA, CON EL PARO DE MIERDA…. CON TODA ESA MIERDA HAREMOS UNA PELOTA DE MIERDA PARA JUGAR ANTE SUS NARICES.

la cancion del antiavionista
Que vienen, vienen,
vienenlos lentos, lentos, lentos
los ávidos, los fúnebres,
los aéreos carniceros.

Que nunca, nunca, nunca
su tenebroso vuelo
podrá ser confundido
con el de los jilgueros.

Que asaltan las palomas
sin hiel. Que van sedientos
de sangre, sangre, sangre,
de cuerpos, cuerpos, cuerpos.

Que el mundo no es el mundo.
Que el cielo no es el cielo,
sino el rincón del crimen
más negro, negro, negro.

Que han deshonrado al pájaro.
Que van de pueblo en pueblo,
desolación y ruinas
sembrando, removiendo.

Que vienen, vienen, vienen
con sed de cementerio
dejando atrás un rastro
de muertos, muertos, muertos.

Que ven los hospitales
lo mismo que los cuervos.

Que nadie duerme, nadie.
Que nadie está despierto.
Que toda madre vive
pendiente del silencio,
del ay de la sirena,
con la ansiedad al cuello,
sin voz, sin paz, sin casa,
sin sueño.

Que nadie, nadie, nadie
lo olvide ni un momento.
Que no es posible el crimen.
Que no es posible esto.

Que tierra nuestra quieren.
Que tierra les daremos
en un hoyo, a puñados:
que queden satisfechos.
Que caigan, caigan: caigan.

Que fuego, fuego: fuego.


POESÍA ES BELLEZA, PERO LA BELLEZA NO LO ES CUANDO SE APODERAN DE ELLA Y LA CONVIERTEN EN ADORNO Y MERCANCÍA. ENTONCES HAY QUE ACTUAR, HAY QUE SENTAR A ESA BELLEZA MUSEIZADA EN EL REGAZO Y ESCUPIRLE EN LA CARA PARA PODER SEGUIR ESCRIBIENDO LO QUE NO SIEMPRE SUENA BIEN.

 

LA BELLEZA SUENA, A VECES, A OLLAS ABOLLADAS, A ESTERCOLERO SI LA VIDA SE SIENTE AMENAZADA.

 

NO ESTAREMOS AQUÍ PARA DORARLES LA PÍLDORA, PARA REGALARLES LOS OÍDOS. SOMOS EL ESTERTOR DEL MORIBUNDO, LA INOCENCIA DE LOS NIÑOS, EL JARDÍN JAPONÉS DE LA CONCIENCIA DE LO COMÚN.

 

NOS MANCHAREMOS DE BARRO LA BOCA SI HACE FALTA PARA DECIR EL VERSO MÁS BELLO DEL MUNDO. TOCAREMOS CON LAS MANOS LA INMUNDICIA Y LA DECADENCIA DE NUESTRA CIVILIZACIÓN. Y SÍ, HAREMOS LA MÚSICA MÁS BELLA SIN OLVIDAR AL MÁS ÍNFIMO DE NUESTROS AMIGOS.

 

SALUD, SALUD, SALUD, SALUD, SALUD…. SA LUZ, SA LUZ, SA LUZ Y REPUBLICA. ¡A LAS BARRICADAS DEL PENSAMIENTO!

 

Es de noche y con tus cerillas hago un faro.

Veo como tus velas siempre tendrán un viento.

EDUARDA LILLO, 1964

 

 

1. Só aves e peixes van cas augas.

Desafeitos da Terra viaxamos sin o mar.

Os ceos sin o Ceo.

O Ceo que só volve cos embates

fainos antigos com-as palabras.

 

2. O soño didiante

seguro do espacio e da luz

sempre cara as illas do sol

ás terras felices da doada certeza.

 

3. Invertímo-lo camiño.

Imos

i en nós regresan tódolos que viñeron.

 

4. Costas pobres.

Non non iñoramos que o camiño é o camiño

perdída-las rotas

e que o mar é o mar

inda pros que van

inda pros que volven enteiros de lonxe.

 

5. Non buscamos engañarnos co soño

mai-lo home semella pra outro destino.

Xa mares e mapas están nos seus ollos.

Sempre estarás Grecia tra-las nebras i as augas.

 

6. Anque volva só co viaxe feito

non foi pobre o empeño i a certeza en chegar

que así nos sostuvo

cando as augas buscaban a quilla

comprobaban as cuadernas

e ralvaban

o van.

 

7. Chegamos eiquí con esta forza

e agardamos non perdela xa

por maior embate ou escuro longo.

Sabemos que o misterio i a necesidade nos protexen

e coma na profecía feita ca nosa luz

cando un mesmo non vía

volvemos

volveremos proclamar a certeza.

 

8. De tódalas naves cabalos e carros que parten

sai un canto de permanencia.

Lonxe se vei do cimo do pulo

e hai singladuras que ni precisan do mar.

1991,

 

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